dimecres, 28 de maig de 2014

La santa cena

Había una vez un club de Voleipapis que decían jugar a volei pero en realidad lo que hacían era tener siempre una excusa para organizar comidas, cenas, barbacoas, tomar cervezas y celebrar cumpleaños.
Eran tan buenos que a veces se inventaban cumpleaños a ver si colaba y conseguían tener unos croissants extras…
De tantas celebraciones se dieron cuenta que nunca habían hecho una salida nocturna así que decidieron patrocinar las camisetas de Voleipapis con Vinizius, y así poder tener entrada gratis y seguramente alguna botella de cava gratis que a la entrenadora le chiflaba.

Y así fue que organizaron la primera salida nocturna, pero claro no podía faltar antes una cenita, porque los del Voleipapis son especialistas en celebrar pero por no dar tanto en el ojo decidieron hacer también un entreno en conjunto con los cuatro equipos.
En el entreno hubo presentación de los nuevos jugadores del Canetlluns (que todavía no sabían que les esperaba durante la noche) que más que un nombre de un equipo de volei, parecía un nombre de un primer plato de algún restaurante de Canet.
Se mezclaron todos los equipos en las tres pistas del pabellón de Arenys y la verdad que la mayoría se lo pasó pipa y una minoría cacahuete.
Después todos a los vestuarios para ponerse guapos por la grande salida, los más feos tardaron más en su tarea pero lograron salir de allí con la cabeza alta.

Se trasladaron al restaurante Dingo (por los amigos Ringo) que era en frente del Vinizius, un chollo, cena y salida rodando hacia el Vinizius, pero cuando llegaron el restaurante no estaba allí. Cuenta la historia que algún ser misterioso lo movió de sitio para hacer que después de la cena pudieran caminar un ratito y bajar la cena porque todavía no eran conscientes de la cantidad de comida que les esperaba.
Una mesa larguísima, los que encabezaban la mesa casi no se veían, eso parecía la pista de futbol de Oliver i Benji… y justo a cada punta estaban sentados los únicos dos aficionados del Madrid que acababa de ganar la copa del rey  o la Champion o la Uefa  o no sé qué copa porque los del Voleipapis solo sabemos de volei. Pues estos dos individuos el numero “24” del Dilluns y el numero “5” del Dilluncres cada dos por tres se levantaban con sus copas de cerveza como fuese la supuesta copa del Madrid y celebraban haciendo unos raros gritos… los tuvieron que aguantar durante toda la cena…



De allí decidieron irse al famoso Vinizius, pero la noche aún era larga… cada uno tenía que pagar sus extra del restaurante y aquella parecía la cola de la agencia del paro, no acababa nunca.
Y cuando todo consiguieron pagar su extra salieron del restaurante, pero como algunos no seguían la fiesta decidieron hacer la foto de grupo de Voleipapis.
Eran tantos que no cabían en la cámara, había gente tumbada en el suelo, otros solo le salía la cabeza detrás de la multitud y otros salieron solo por la mitad, todavía estamos buscando sus otras mitades.



Y por fin los valientes que quedaron (que eran unos cuantos), se encaminaron hacia la disco. Antes de entrar todos se pusieron el uniforme de Vinizius pero parece que no les reconocieron, no les dejaban entrar hasta que llegó la numero “7” del Dimecres que no se había enterado del percal y saludó a unos de los socios que conocía y este se vió obligado a dejarlos entrar.
Pero antes de entrar tocaba la foto oficial del Vinizius, allí con el letrero y cada miembro del equipo con su camiseta menos los que se la habían olvidado o la habían apestada jugando al entreno. Pues ellos se tuvieron que poner en la última fila para esconder sus camisetas feas que no pegaban con las azules y amarilla del gran club de Voleipapis.




Por fin entraron, parecía que nunca lo lograrían después de tantas paradas, peor que el rodalía de Blanes a Barcelona.
Al día de hoy aun no se explican porque no les querían dejar entrar si el local estaba vació, suerte de los Voleipapis que lo llenaron y animaron la fiesta.
Y allí les sirvieron el famoso cava que la entrenadora tanto estaba deseando, organizó la salida solo por el cava, era una adicta al cava.
Al principio parecían unos zombis, nadie bailaba, nadie se atrevía a abrir la pista. Es que era su primera salida nocturna, no sabían cómo actuar en aquel entorno tan raro para ellos, la única pista que conocían hasta aquel entonces era la pista del Maragall.

Y de repente un individuo que llevaba la camiseta número “5” del equipo de Dimecres empezó a bailar. Nadie conocía a este individuo, les sonaba su camiseta pero la persona que estaba adentro nadie la conocía. Empezó a bailar como un loco, sin parar y empezó a bailar con todos los jugadores presente en la pista, no se ahorró ni uno. Habían los que le seguían el rollo y otros que por vergüenza se quedaban al margen.



Bailó hasta con él que se rumoreaba fuese su primo hermano y llegaron hasta a retarse, pero el numero “5” le ganó de sobra, como él no había nadie, era el rey de la pista.
Pero de repente se dieron cuenta que un miembro del equipo del Dimecres no estaba, y justo era el numero “5” del equipo… algo extraño pasó aquella noche.
Cuentan que el numero “5” el día siguiente se despertó jurando y perjurando a su mujer, que también jugaba a volei pero en el equipo del Dilluns como numero “4”, que el rey de la pista no era él, que algún impostor le había robado la camiseta en el recorrido desde el restaurante al Vinizius y que se hizo pasar por él. La mujer no daba a crédito, estuvo toda la noche bailando con un individuo que realmente no era su marido…
Y allí salió el enigma del porque el restaurante de repente había cambiado de sitio. El impostor había estudiado cada detalle del plan a la milésima.


Cuando los pies adentro de los zapatos con tacones latían como corazones como los del WhatsApp, algunos de los miembros decidieron abandonar la fiesta, pero por supuesto quedaron los que lo daban todo, hasta el último, allí allí, sin perderse ningún momento de aquella noche loca.
Los que se fueron antes se perdieron en persona lo que pasó después, pero como el Facebook en aquella época también lo contaba todo, se enteraron hasta del último detalle de lo que pasó durante aquella primera salida nocturna. Quien sabría si hubiese sido también la última…

Al salir del Vinizius, los últimos de los últimos la liaron gorda (como no podría ser) con el portero del Vinizius. Una tal numero “2” del Dimecres (es que los del Dimecres parecen querer salir en todos los capítulos del cuento) empezó a insultar de mala manera al portero. Parece que se rebotó porque en un primer momento no les dejaban entrar y aguantó la rabia toda la noche hasta que explotó como una bomba de reloj a mano.
Después de los insultos, todos se preguntaron si aquella fuese la primera y  última salida al Vinizius.  Pero por suerte los del Voleipapis no se preocupaban, había muchos más sitios donde ir, de hecho ya estaban planeando una próxima salida nocturna en tierra Arenyenca para liarla aun más gorda ya que no tendrían que coger el coche.

Y cuando todo parecía haber acabado, los últimos miembros que habían quedado se pusieron en mitad de la carretera a jugar a volei.
Parece que descubrieron la poción mágica para qué sus cuerpos tuviesen ganas de jugar a volei de verdad …vino, cerveza, cava, gin tonic, mojito, cubata y una rodaja de limón.
Pasaron por allí los mossos y la policía local  pero resulta que jugaban tan bien que en lugar de multarlos le preguntaron de rodillas si podían jugar a volei con ello… es que esto del Voleipapis se engancha… tanta alegría, cariño, amor y buen rollo se contamina.

Y entre recepciones, colocaciones, remates y puntos ganados este cuento se ha acabado.



Personajes del cuento:
ENTRENADORA DE VOLEIPAPIS: Meri
LOS 2 DEL MADRID: Marcelo y Pep (queríamos preservar su identidad para que no acabasen a la hoguera ya que juegan fuera de casa pero no nos hemos podido resistir…)
ENCHUFADA DEL VINIZIUS: Pam
REY DE LA PISTA: intruso que robó la camiseta de Fonsy del cual desconocemos su identidad
Nº “5” DEL DIMECRES: Fonsy
Nº “4” DEL DILLUNS: Silvia
Nº “2” DEL DIMECRES: Angels N.
MIEMBROS DEL DILLUNS: Agustí C., Agustí, Carles, Estevan, Javi, Marcelo, Mónica, Paco, Silvia
MIEMBROS DEL DIMECRES: Angels N., Christian, Cris, Fonsy, Jess, Jordi, Pam, Santi, Tere
MIEMBROS DEL DILLUNCRES: Bel, Carles, Gaby, Pep, Vicky, Xavi, Xavi, Xenia,
MIEMBROS DEL CANETLLUNS: Gonzalo, Lorena, Jess, Xime, Marta, Pep i Iban.

FIGURANTES:
Presidenta del Voleipapis
Mujeres, maridos, amantes, hermanos, hermanas de los miembros de Voleipapis
Corazones latentes del WhatsApp
Socio del Vinizius
Portero del Vinizius
Policia local de Mataró
Mossos de Mataró


PAM J

“7” Dimecres

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